ANEXANDO EL CONDADO DE LITÓTITA

 A pesar de su carácter vandálico con el que son conocidos, los Litótitas han establecido una sociedad igualitaria basada en leyes justas, al menos con sus connacionales. La sociedad estaba organizada en varias clases sociales. La más alta es la de la nobleza gobernante y guerrera, que forman la corte del Conde Litótita son elegidos por el pueblo para dirigir las campañas bélicas y también la economía del Condado, del éxito que tenían dependía asegurar dicha posición. Lo seguía la clase media compuesta por campesinos, artesanos y comerciantes, hombres libres que poseían derechos como el de usar armas y el de pertenecer a una asamblea local, para poder solucionar sus quejas y problemas. Finalmente, los esclavos eran aquellos capturados de los lugares saqueados, así como delincuentes y otros, designados a hacer trabajos forzados, no tenían derechos, se les estaba prohibido la tenencia de armas, las mujeres esclavas podían ser concubinas de cualquiera, aunque con el tiempo algunos esclavos podían llegar a convertirse en siervos obteniendo algunos derechos, al mejor estilo feudalista.

Las mujeres por lo general gozan de privilegios que en otros reinos tardaran años. Era la jefa de la familia, se hacía cargo de la granja y de la producción de algunas tierras en ausencia de su cónyuge. Podían divorciarse, pudiendo quedarse con gran parte de las posesiones si hubiese hijos. Algunas son guerreras y hay tropas comandadas por féminas.

Su símbolo mágico es el cerdo según cuenta la leyenda del dios Manannan, que tiene una gran manada de cerdos mágicos (que se renuevan continuamente, conforme van siendo comidos). Manannan organizó una gran fiesta anual “Fiesta del tiempo “, donde los invitados conforme iban comiendo los cerdos mágicos, se convertían en dioses inmortales, y no envejecían nunca más.

Entre sus rituales está la fiesta de la cerveza funeraria, así llamada porque implica la libación ritual. La cerveza funeraria es una forma social de demarcar el caso de la muerte. Sólo tras la ceremonia podían los herederos legalmente reclamar la herencia. Si la persona fallecida se trataba de una viuda o del dueño de una granja, el legítimo heredero podía hacerse con la propiedad y, por tanto, marcar el cambio de autoridad.

Para anexarte este rico condado debes realizar la siguiente misión.

El asalto al palacio de la mesa

El Palacio de la Mesa ha sido considerado sagrado desde el principio de los tiempos, cuando el emperador Songstan antepasado de Litótila construyó por primera vez un modesto palacio sobre un escarpado promontorio para ser utilizado como un retiro de meditación.

El Palacio de Mesa es una estructura de piedra y madera y se compone de dos secciones principales, el Palacio Rojo, situado en el centro de la estructura y el Palacio Blanco, situado alrededor del Palacio Rojo en forma de dos alas.

La mayor parte de la historia religiosa del palacio se encuentra en el Palacio Rojo, el cual ocupa la parte central. Dedicado por completo a los estudios religiosos y la oración y es la estructura más sagrada del Palacio.

El Palacio Blanco, que comprende salones, habitaciones y patios, se utiliza principalmente como lugar residencial del Conde Litótita, donde organiza grandes fiestas y banquetes para los allegados a su Corte.

Hay un lugar reservado con una pequeña terraza y mesas de madera, todo pintado con colores brillantes que le brindaban un aspecto acogedor al lugar. Pero lo mejor de este lugar, por supuesto, era la sazón del servicio de Litótita, que se preciaban de preparar todo tipo de delicias. Pasteles de pollo y filetes de res empanados, sopas que reanimaban hasta al más triste, un mole de  chiles de tres colores que era el preferido de los lugareños y ricas verduras sazonadas. Pero su especialidad sin duda alguna, era un suculento estofado de finas tajadas de carne, que sus invitados no paraban de pedir a montones. Claro que no sabían que el suculento manjar era la carne de los desgraciados invitados que iban sucumbiendo a los preciados licores con algo de elixir de adormidera, y que eran llevados inmediatamente a las cocinas.